27 de febrero de 2012

El peregrino Senovilla me ha visitado ¿Cómo recibir a los invitados?

El peregrino de la blogosfera me ha visitado! Y mientras estaba por acá, me dejó unos consejos sobre cómo hacer para recibir invitados en casa. Creo que es muy útil su aporte, al menos yo desconozco cómo recibir a un jefe o a un cliente. A los amigos los arreglo con pizza :) Eso sí, casera y con fainá.


Protocolo con Invitados

"El Peregrino de la Blogosfera llega a este rincón de Tonia invitado en su peregrinar por los cientos de blogs amigos que se prestan a dar cobijo a este viajero.

Hoy vamos a hablar del Protocolo a seguir cuando tenemos invitados. Algo sencillo y a la vez complicado pues nos jugamos mucho con nuestra forma de actuar.

Existen tres tipos de invitados a una comida en nuestra casa, los muy íntimos con los debe primar la naturalidad del día a día, los nuevos amigos con los que aún debemos guardar ciertas composturas y los invitados por compromiso, sobre todo laboral, con los que nuestros modales y formas hacia ellos deben primar por su exquisitez.

Los amigos íntimos son los más sencillos de complacer, hasta les podemos dejar un delantal para hacer de las suyas en la cocina, junto a nosotros, en la mesa nos podemos comportar con total libertad y reírnos a boca llena con las conversaciones jocosas que surjan.

Es importante que cuando seamos nosotros esos invitados íntimos siempre, y lo recalco, siempre, felicitemos a la cocinera o cocinero por lo bien que nos ha dado de comer, es una cortesía que nunca debemos olvidar y que alegra mucho a las horas de cocina dedicadas para complacer.

Y para no arruinar ese toma y daca con los amigos íntimos de hoy en tu casa y mañana en la mía, nunca competiremos con ellos en mostrar que sabemos hacer ciertos platos mejor o que son de mayor calidad, es una de las formas en la que arruinamos esa naturalidad del día a día y lo que más apreciamos en ellos o ellos aprecian en nosotros se puede perder para siempre.

Con los nuevos amigos el protocolo comienza a complicarse, ellos por un lado estarán en un ambiente que aún desconocen y nuestro esfuerzo como anfitriones es hacer que estén muy a gusto, así que el ambiente a crear es el de ir dando confianza poco a poco, pedir ayuda para recoger algún plato o preparar los cafés juntos. Poco a poco estos nuevos amigos verán que esa confianza les da mucha libertad, se muestran tal y como son y con el paso de las invitaciones a buen seguro llegarán a ser íntimos que llegan a nuestro hogar como auténticos familiares.

Me queda el protocolo más complicado y ese es el laboral, con algún jefe o por algún motivo de negocios, ahí ante todo debe premiar el buen hacer en todo lo que hagamos durante esa comida.

Sin excesos de presumir, pero aplicando el buen gusto la mesa es un elemento fundamental y un buena mesa con adornos incluidos y bien iluminada, dirá mucho de nosotros.

La comida a servir debe ser acorde a nuestras pretensiones, ya sean de sorprender, de agradar o de ofrecer lujo para afianzar la solvencia en nuestro futuro negocio., ahí tenemos infinitas variantes, pero una calidad en los productos frescos que van en nuestros platos hacen casi todo el trabajo.

Debemos pensar que en esta comida tiene que haber unos entrantes y si es posible que sorprendan para que comience una fluida conversación sobre los mismos y así ir creando el ambiente deseado para comenzar las conversaciones más transcendentes para nuestros intereses.

El entrante debe buscar la originalidad y sabores especiales, pero nos encontramos con que desconocemos los gustos de los comensales, por lo que la mejor forma de acertar es con varios bocados distintos, unos tres sabores es una excelente opción, uno que sea dulce, otro salado y otro tradicional, ahí la imaginación en la cocina debe esforzarse y probar recetas sorprendentes de la red o aprender de esas deliciosas tapas que alguna vez hemos tomado en un bar.

Para estos entrantes podemos ofrecer un poco de vino dulce o algún vino del año que cumpla su cometido.

Llega la hora del primer plato y ahí también tenemos que pensar en que ofrecer, si cuchara o tenedor, la cuchara tiene muchos inconvenientes tanto a la hora de servir como a la hora de seguir conversando durante su disfrute, si optan por la cuchara piensen en la variantes y no olviden que con ese tipo de invitados chupar una almeja totalmente empapada de sopa no queda muy estético mientras negocian.

Yo me suelo decantar por algunos productos frescos y de temporada que se sirven templados y al dente, acompañados de un buen vino blanco que nunca debe estar excesivamente frío. Los colores de las verduras y los sabores diferenciados y no mezclados, dan pie a que nuestra conversación no se ciña estrictamente a lo laboral y se cree ese ambiente más relajado.

El segundo plato también es complicado, todo lo que tenga huesos pequeños lo descartaría y si optamos por el pescado, podemos sorprender al servir la pieza entera y sacar los lomos delante de nuestros invitados, con el pescado un vino blanco distinto al del primer plato o un buen vino rosado de la tierra son buenos acompañantes. Si nuestra opción es la carne, deberemos usar salseros y varias opciones de acompañar el plato, no limitarnos sólo a una, no conocemos los gustos de nuestros comensales y con dos salsas distintas tenemos más opciones de acertar. El vino con la carne tiene que ser tinto, como mínimo un crianza o un reserva y sobre todo que conozcamos bien su procedencia, tipo de uva y sabores de buqué, es primordial estar preparado para cualquier conversación que entone nuestro caldo.

Llega la hora de los postres, ahí también la mejor opción está en los de bocado, con diversidad en sabores, temperatura y colores, acertamos siempre de pleno pues los comensales podrán elegir y sorprenderse. Podemos acompañarlos con algún vino dulce o moscatel.

La sobremesa debe estar acompañada de un buen café, a día de hoy con las nuevas cafeteras podemos quedar como grandes anfitriones si en nuestra despensa tenemos algo de variedad, también unos bombones o unas pastas de té serán del agrado de nuestros invitados y ya con el estomago lleno y ese café relajando aún más el ambiente, llega el momento de ofrecer algún licor y si alguno de nuestros invitados fuma, darle el gusto de que eche un pitillo con la confianza de una conversación encauzada a nuestros intereses.

Y aquí lo dejamos por hoy, se pueden escribir libros sobre el protocolo a seguir con invitados, hoy en casa de Tonia he hablado un poco de este tema, pero ustedes queridos lectores pueden dejar sus aportes en los comentarios si así lo desean y nos servirán a todos para aprender aún más.

Gracias por la acogida y ha sido un placer disfrutar de la estancia en tu estupendo rincón."


Una invasión muy esperada Peregrino de la blogosfera, gracias por pasarte por acá. Pronto te devolveré la visita :)

7 de febrero de 2012

¿Cómo se llena la bolsa de agua caliente?


Una bolsa de agua caliente es un adminículo muy útil para estos días de frío siberiano. Pero también puedes quemarte, tanto al llenarla como al usarla.

Instrucciones para no quemarte:
Calienta el agua a 80 grados, no más. Pon el agua al fuego y quítala cuando esté queriendo hacer burbujitas. Si te descuidas y hierve, déjala enfriar un poco o échale una taza de agua fría para templarla. El material de la bolsa durará más tiempo si no utilizas agua hirviente.

Para llenarla, un truco, un embudo, lo consigues en los bazares donde también puedes comprar la bolsa. Otra opción es calentar el agua en una pava, hervidor o tetera, que al tener un pico facilita la tarea de acertar en la boca de la bolsa de agua caliente. Si utilizas un cazo te será más difícil.

Pon la bolsa acostada sobre la mesa o una superficie plana, sujeta la boca firmemente con una mano (puedes protegértela con una toalla) elevando la bolsa pero sin que deje de estar algo apoyada en la mesa. Vierte el agua con cuidado. Llénala hasta unos dos tercios de su capacidad. No debe estar llena a reventar, como un globo, eso podría provocar que se saliera el tapón por la presión. Bien, deja el hervidor a un lado y sácale el aire a la bolsa. Puedes lograr esto apoyándola suavemente en la mesa, como acostándola, verás que el agua llega a la boca de la bolsa, pon el tapón y listo!!

Ponla en la cama antes de acostarte para encontrarla calentita o colócala en el suelo sobre una alfombrilla para calentarte los pies cuando estés con la compu. No  la aplastes ni la aprietes, son muy seguras pero mejor no tentar la suerte :)