12 de febrero de 2008

Cómo lavar lechuga y vegetales de hoja.

Primero de todo, las hojas ( lechuga, acelga, espinaca, radicheta, perejil, apio, etc) deben estar frescas; es decir verdes y tiernas, jugosas, no acorchadas o mustias. Fijáte al comprar y no las abandones en la heladera (nevera). Se guardan en la parte de abajo y no las dejes en la bolsa cerrada porque se pudren.

Primero colocás la planta sobre la mesa o superficie y le cortás el tronco que mantiene unidas las hojas, si están separadas (acelga, perejil) igual cortá unos centímetros del tallo que siempre está feo.
Después mirás cada hoja para ver si tiene partes feas (amarillas o marrones). Se las vas sacando con el cuchillo o pellizcando con los dedos.

Bueno, ponés un recipiente con agua fría a un costado y vas sumergiendo las hojas. Las dejás unos 5 o 10 minutos y las enjuagás una por una bajo el chorro de la canilla (grifo) mirando bien que no queden bichitos, caracolitos o gusanos.

Puede parecer engorroso pero en realidad se hace muy rápido. Mientras se remojan hacés el resto de la comida y acordáte que si las vas a comer crudas debés ser más cuidadoso que si las vas a cocinar.

 Actualización:
Ante las noticias de epidemias de E. Coli no hay que alarmarse, puedes echar una gotas de lejía (lavandina, candeggina) al agua de remojo. Con una o dos gotas por litro de agua bastará. Esto hay que hacerlo siempre si el agua no es de red. El agua de red ya viene tratada con cloro, por eso no lo había aclarado.